Se vienen los juegos olímpicos y el Chuzito demostró fe y confianza en el conjunto nacional: “Si bien no es el mismo equipo que en años anteriores, a pesar que se repiten algunos nombres, creo que está la posibilidad de llegar a lo más alto. Soy optimista porque creo que este equipo siempre se agranda en estos torneos”.
“Creo que todos internamente sabemos que va a ser muy difícil igualar lo hecho por ellos. En mi caso nunca me sentí presionado”, se sinceró cuando fue consultado sobre la responsabilidad que les cae a las nuevas camadas de jugadores, posterior a la Generación Dorada.
“Sé que algún día se van a retirar esos jugadores que ganaron tanto –continuó- y nos van a exigir mucho a los que venimos detrás. Creo que no debería existir esa comparación”.
González también habló de Walter Herrmann, integrante de la etapa más gloriosa del baloncesto argentino, con quien compartió un preseleccionado: “A pesar de su inactividad nos hizo dar cuenta de la calidad que tiene. Fue un honor compartir el preseleccionado con un jugador tan importante para el básquet nacional, que ha ganado tanto”.
El alero que vestirá la casaca de Sionista en la venidera edición de la Liga Nacional de Básquet también se refirió a la motivación que significó para él ver al combinado nacional en los primeros planos del deporte: “Ver a la selección en lo más alto del básquet mundial fue un ejemplo para todos. El estilo de juego que caracteriza a la Argentina lo impusieron ellos”.
Para cerrar, Luciano González contó que su padre, Luis, le recomendó como ex integrante del combinado nacional: “Mi viejo me aconsejó que tengo que dejar la vida por el equipo y que, más que nada, disfrutara el momento. No hay muchas posibilidades de jugar en la selección salvo que seas un excelentísimo jugador”.
(Fuente: elalmadorada.blogspot.com.ar - Foto: Ligate Una Foto)