LNB
28/05/2015
Sebastián Svetliza seguirá al frente de Sionista
En una entrevista con los colegas del Diario Uno, el entrenador confirmó que seguirá al frente del banquillo del Centro Juventud Sionista la próxima temporada de la Liga Nacional: "No tengo ninguna intención en dejar de dirigir, es algo que me apasiona y lo hago con mucho gusto todos los días".
Sebastián Svetliza seguirá al frente de Sionista

El director técnico de Sionista, Sebastián Svetliza, habló mano a mano con Ovación luego de quedar eliminado en los cuartos de final de la Liga Nacional 3-0 ante Quimsa. El DT desmintió los rumores que mencionaban la posibilidad de retirarse de la dirección técnica para pasar a ser manager del club. Dijo ser responsable de la mala campaña por no haber logrado jugar “como conjunto”, y enumeró los problemas que tuvo el equipo. Anticipó que es “muy difícil” contar con una estrella la temporada que viene y que a través del diálogo se deberá mejorar el formato de la próxima temporada.   

—¿Qué hay de cierto de que vas a dejar la dirección técnica para ser manager deportivo?

—Totalmente falso por el momento. No tengo ninguna intención en dejar de dirigir, es algo que me apasiona y lo hago con mucho gusto todos los días. Contractualmente tengo un año más y ya hemos hablado con la dirigencia de la temporada que viene.

—¿Se te cruzó?

—No, ser manager es una hermosa tarea, como director deportivo y es algo que la Liga necesita. Pero es algo que está verde.

—¿Por qué fue tan mala la campaña de Sionista?

—Por un montón de situaciones. En principio fue mala porque nunca pudimos jugar como conjunto. No hay forma de lograr resultados si no se juega como conjunto. No lo logramos en ningún momento, fue a cuentagotas. Fuimos muy egoístas tanto a nivel ofensivo, que es adonde se marca más, sino a nivel defensivo, que es adonde a mí me interesa. No estuvimos preparados a ayudar al compañero. Otra cuestión pasó por el mal inicio en la salud del equipo. Tuvimos los primeros dos meses con el 70 por ciento del equipo lesionado y no pudimos establecer nunca un trabajo prolongado en el entrenamiento. Conformamos un equipo con los tres extranjeros como eje principal y se nos cayó uno antes de empezar como Mc Farlan. Y a menos de la mitad Pittman decide retirarse. Él estaba lesionado, acordamos su recuperación y llevó un tiempo. Y quizá podíamos dar un golpe de timón y no lo dimos. Fue una mala decisión nuestra. Deberíamos haber cambiado a tiempo. Rendimientos individuales que no fueron lo esperado y obviamente la responsabilidad personal del equipo que no jugó como equipo. Y eso es una razón.

—¿Se pueden haber relajado inconscientemente cuerpo técnico y jugadores en este nuevo formato sin descensos y a la vez con un público que no es exigente?

—No hubo relajación por ese motivo. Nosotros trabajamos y sufrimos la Liga todos los días. No solo cuerpo técnico y jugadores, que se esforzaron por mejorar. Simplemente no hubo química y algo de incomodidad. El cuerpo técnico trabaja con presión todo el tiempo. Sionista no tiene presión externa, pero sí interna, que es la nuestra, la cual considero que es peor. Personalmente soy el que me encargo de hacerlo saber. A mí lo que diga la gente o el medio no me interesa tanto como mi propia exigencia. Sionista es un lugar particular y tratamos de transmitirle eso a los jugadores, no es fácil. Cuando uno no tiene presión externa tiende a relajarse, pero no por los descensos o no. La dirigencia tuvo todo el tiempo tratando de mejorar el equipo. Cuando se fue Pittman podríamos haber dejado el equipo como estaba. Incluso se hicieron incorporaciones económicas más importantes para mejorar el equipo. La presión siempre es interna y es más poderosa que la otra.

—¿Con presión externa, por las últimas tres temporadas de Sionista, se tendrían que haber ido?

—En otro ámbito sí, aunque no lo hubiese compartido. Nosotros tenemos que ver si el proyecto en general es exitoso o no. ¿Y qué es exitoso? Si uno mide el éxito por el resultado es un problema de la sociedad, no solo del deporte. Consideramos que el proyecto es exitoso. Vamos a jugar la 10ª temporada consecutiva de Liga Nacional A, si eso no es exitoso, ¿qué lo es? Con momentos muy buenos de competencia internacional y otros malos. Y a eso sumale que reclutamos jugadores, una idea de trabajo, la estructura creció y los entrenadores se capacitan. Hemos puesto a Sionista como un ejemplo de la Liga. La Liga necesita de Sionista como institución. Podemos salir campeones o irnos al descenso. Pero la Liga necesita de proyectos como estos. Hemos aprendido y ya vendrán temporada mejores. Los equipos que aspiran a ser campeones triplican nuestro presupuesto.

—¿En otras temporadas cuando las cosas no salieron cambiaste el plantel, se viene otro cambio?

—Es prematuro. Pero la situación de esta temporada a la otra es distinta. En la temporada anterior pensábamos que el equipo estaba para más y cuestiones que tienen que ver con serios egoísmos no nos permitieron ganar la serie con Quilmes. Y el ambiente interno quedó enojado. Este año fue distinto, porque si bien consideramos que el equipo no estuvo a la altura de las circunstancias, notamos un esfuerzo y de mucha honestidad y pelea por querer mejorar. Veremos cómo continúa, la idea es mejorar en lo deportivo y si eso requiere un cambio lo haremos. Y si requiere mantener una base o a un jugador o dos, también.

—¿Estás de acuerdo con el formato de esta Liga? Julio Lamas dijo hace poco que si se quiere formar jugadores se necesita entrenar y con el esquema de partidos se les hacía muy difícil. Al mismo tiempo consideró que jugar todos los días y no saber las posiciones en la tabla desmotiva al simpatizante.

—Hay que dividir la cuestión en dos. El objetivo de la AdC en esta temporada fue, lo deportivo pasó a un segundo plano, y sí mejorar un producto que sea sustentable y les dé ganancia a los clubes y que sea atractivo y mejorar la imagen. Según los estudios que hicieron, jugar muchos partidos hace que mejore el producto, en el aspecto televisivo y de comunicación. El otro plano es lo deportivo y podemos disentir. Si queremos que la Liga crezca y se desarrolle se necesita entrenar más y para que también sea atractivo necesita llegar en otras condiciones con la menor cantidad de lesionados posible. Son dos polos que se enfrentan. Los entrenadores y los jugadores pensamos en la parte deportiva y los dirigentes tienen una opinión distinta. Fue una primera prueba y hay cosas bien y otras mal. Y con diálogo se puede llegar a un equilibrio. El error más grave es jugar muchos partidos seguidos y después no jugar en 20 días. Si hay diálogo vamos a llegar a buen puerto.

—De todas las temporadas de Sionista esta es la que menos gente fue a la cancha. Tal vez porque el equipo no les generó cosas como aquel que llegó a las semifinales. O porque tampoco tiene la posibilidad de ver a algún jugador distinto. ¿Cabe la posibilidad de que Sionista tenga ese jugador estrella que convoque?

—Hoy es muy difícil. Porque cuando a mí me plantean qué equipo que querés, yo quiero el más equilibrado posible. Estoy de acuerdo con que hay que transmitir. Para tener un equipo equilibrado vos tenés 10 pesos y hay que dividirlo en 10 fichas. Y no siempre es 1 peso para cada uno. A veces ponés 3 en una. Pero cuando vos contratás una estrella de esos 10 tenés que poner 7. Y el equipo se desequilibra. Y no existe un jugador en la Liga Argentina, incluido Leo Gutiérrez, que juegue solo. Y además es un deporte de equipo y los mismos jugadores importantes exigen compañeros de buen nivel. Te dicen: yo voy a jugar a Paraná, pero necesito un equipo que me ayude. Hay una generación que son cuatro cinco que son conocidos y una generación que todavía no es ni líder ni estrella.  Creo que la gente va a venir si trasmitimos algo. Este equipo perdió, pero tienen unos huevos bárbaros. Y después hay que tener en cuenta que si jugás tanto de local, para un padre y un hijo venir a cuatro partidos le significan 1.000 pesos. Y otro tema es que la oferta es grande. Yo voy a ver a Paraná o a Patronato. Y la gente también tiene Echagüe y Olimpia y a veces jugamos los tres el mismo día.


(Fuente: Diario Uno)