Juventud Unida de Gualeguaychú sufrió anoche una de esas veces en que todo se alinea en contra y terminó cayendo sin atenuantes frente a BH 69 a 52 en el primer partido de la serie semifinal.
Fue un partido técnicamente mal jugado, pero donde los visitantes se sintieron cómodos dentro del trámite, con Manu Gómez conduciendo y sumando puntos a distancia, Fabricio Rebecchi dominante en cada situación ofensiva y Pablo Cihal apelando a toda su jerarquía para adueñarse del juego interior, aún sin gran preponderancia en ataque.
De entrada Juventud vio complicado su juego, porque BH le marcó rápido y con Manu Gómez y Rebecchi como estandarte se escapó 11-2 en los primeros minutos del partido. Juventud lució errático a distancia, tampoco pudo profundizar el juego para buscar dominar adentro y cada ataque del equipo local fue un padecimiento, mientras que BH estuvo más fluido en sus ofensivas y con altos porcentajes de eficacia se terminó quedando con el primer cuarto 23-12.
Juventud mejoró su defensa en el segundo cuarto y pudo bajar el goleo de su rival, aunque siguió con los mismos problemas de ataque. Aldo Risso prácticamente desaparecido del juego, con poco protagonismo de los hermanos Pascual y sin que Mariano Villagra sea el conductor claro de otros juegos, las cosas para Juventud siempre estuvieron cuesta arriba cuando le tocó atacar. Por eso casi no importó la mejora defensiva, porque BH supo tranquilizarse cuando Juventud lo defendió bien, entonces los de Gualeguay se pasaron la pelota, Mano Gómez e Ignacio Echeverría rindieron en el doble base y, pese a un parcial favorable a Juventud 17-13, fue BH el que se fue al descanso largo al frente 36-29.
En el inicio del segundo tiempo Juventud impresionó bien, con dos defensas altas que le permitieron recuperar la pelota y correr rápido con los hermanos Pascual. El Decano achicó a tres puntos (33-36) pero fue la única vez que logró ponerse medianamente a tiro, porque BH solución todo volviendo a sus fuentes, buen pase e pelota, Gómez lastimando a distancia y Rebecchi tomando protagonismo en las ofensivas para dar por tierra cualquier intento de recuperación del equipo de Jorge Balbis.
Para peor, Juventud empezó a protestas más de la cuenta, en algunos casos con razón ante fallos sumamente dudosos de una terna arbitral a la que quedó grande la semifinal, aunque sin tener incidencia directa en el juego. Con aciertos y errores para los dos lados, los árbitros fueron a veces permisivos y en otros casos pitaron “mancha”, pero a diferencia de Juventud que protestó todo, BH se mantuvo calmo, sabiendo que la diferencia jugaba a su favor y se fue al último descanso con el marcador 60-49 a su favor.
En el cuarto final no hubo reacción por parte de Juventud, que con una formación sin varios titulares intentó pero casi siempre fue poco claro en sus ofensivas, falló muchos tiros, inclusive cerca del canasto y del otro lado BH simplificó el juego, con Rebecchi como estandarte no solamente al momento de anotar, sino también defendiendo intenso y pasando bien la bola, Manu Gómez literalmente la “rompió” jugando un partido casi perfecto y el resto acompañando en buena forma, para quedarse con un resultado a todas luces merecido y tomar la primera ventaja de la serie, que seguirá mañana y donde Juventud tendrá la presión encima, para poder recuperar su juego y conseguir una victoria que empate las cosas.
Síntesis:
Juventud Unida 52: A. Pascual 7, E. Pascual 9, L. Villagra 0, A. Risso 3, L. Caire 2 (FI) D. Villagra 0, M. Villagra 9, P. Más 11, J. Fernández 6, M. Mammarella 5. Entrenador: Jorge Balbis
BH 69: M. Gómez 20, J. Recalde 3, F. Rebecchi 19, D. Anzorena 9, P. Cihal 7 (FI) C. Rodríguez 3, C. Brmuzak 2, A. Virué 0, N. Hermoso 2, I. Echeverría 4. Entrenador: Nicolás Sheppens
Estadio: Lucio Martínez Garbino.
Parciales: 12-23; 29-36; 49-60.
Árbitros: S- Cameronés, F. Giorello, R. Barón.
(Fuente: Daniel Serorena – Diario El Argentino / Foto: El Argentino)